Yo vivo en Buenos Aires

Crónicas de nada 

Continuará...

Este blog sigue acá: http://diegohc.net

Quizás en un futuro volvamos por posterous pero por ahora tumblr nos entretiene como chiche nuevo que es.

Un abrazo,
D

Comments [4]

La nostalgia y Buenos Aires


Torino General lee en el barrio de La Paternal
Si hay algo que tiene como característica la Ciudad de Buenos Aires es la nostalgia. Será por el tango o quién sabe por qué pero todos los porteños soltamos un "¡Che! ¿te acordás cuando...?" que anticipa todo relato que con el paso del tiempo por más trágico que haya sido se vuelve una anécdota graciosa. Esa nostalgia también es la que nos lleva a los porteños a realizar de alguna manera, cualquiera fuere, lo que de chicos tanto añoramos. Con la vil excusa de es-para-mi-hijo le regalamos esos juguetes que de chicos eran inalcanzables. En mi caso en la lista entran los wakie-talkies, autos a control remoto (¡sin cable!), consolas portátiles de juegos; la lista es extensa y seguramente cada uno tiene la suya.
Hay quienes llevan esa nostalgia a la locura linda (podría decirse) y transforman la ilusión de cuando eran chicos en realidad.
De pibes, mientras mirábamos los Dukes de Hazzard más de una vez pensamos en dar un paseo en el General Lee, paseo que de adolescentes incluía a la prima Daisy que, en la serie, ¡Estaba más buena que comer dulce de leche con los dedos! Volviendo al auto; en el barrio de La Paternal hay uno que, habiendo soñado con manejar al General Lee pintó su Torino tal cual el auto de la serie de televisión (ver foto). Este tipo hizo realidad su sueño de manejar ese auto que más de una vez por episodio volaba por el aire saltando obstáculos, lo que me lleva a pensar no sólo en el enorme simbolismo tras este Torino color naranja con el 01 pintado en la puerta sino también en la actitud tozuda de esta persona en hacer realidad ese anhelo de la infancia.

¿Y yo? ¿Y vos? ¿Hicimos todo lo posible por realizar nuestros sueños? Porque no importa si al final se hicieron realidad, lo que importa es cuánto hiciste para que sucediera.

Filed under  //   fauna porteña   porteñismos  

Comments [6]

No me tires las cosas sin preguntar 1: las botitas de gamuza

Todos creo padecemos, en cierta manera, a nuestras madres. Muchas de ellas se empecinan en mantener el orden y, parte de esto, es arrojar a la basura de manera impune nuestras pertenencias más preciadas que quién sabe por qué extraña coincidencia suelen ser las más afectadas por el paso del tiempo.

Yo tendría alrededor de trece o catorce años, si no menos, y lo que me gustaba de los días de baja temperatura era poder usar mis cómodas y ya gastadas botitas de gamuza. Casi veinte años después reconozco que quizás el estado en que se encontraban esas botitas debía ser deplorable, pero en aquel momento ¡No me importaba! Eran muy cómodas, por lo menos eso creo que recuerdo, tenían la forma casi exacta de mi pie. Además habían sido de mi viejo, y poder usarlas significaba para mi que estaba creciendo, que me estaba convirtiendo en hombre, y ningún calzado era más cómodo que ese y usarlas en verano era una locura, pero cuando llegaba el otoño o mejor aún, el invierno ¡Listo! Las botitas estaban ahí en mi placard, donde siempre. Ese día el término "donde siempre" tomó otro sentido debido a la avalancha de sensaciones y preguntas.
Yo: ¡Maaaaa!
Vieja: ¡Queeeeé!
Yo: ¿Viste las botitas de gamuza?
Vieja: ¡Siiií! ¡Las tiré porque estaban muy viejas!
Yo: ¡¿Pero por qué no me preguntaste?!
Vieja: Es que estabas durmiendo.

Cuando empecé a preguntar conocía el desenlace de la charla de antemano. No era la primera vez que manteníamos una charla de este tipo.
Ahora, ¿No me preguntó porque estaba durmiendo? ¿Qué clase de excusa es esa?
Durante mucho tiempo pensé en esto, a esta altura reimos juntos de este tipo de "cosas" pero, querida vieja, hay algo que no sabés; ¿Te acordás del corpiño que se te perdió? Bueno, fui yo. Yo usé uno de tus corpiños para hacerle el paracaídas al hombre araña ese gris y trucho, que vino con un paracaídas de mierda de nylon. Con uno de tela estaba buenísimo, pero claro, si estabas en casa no lo podía usar.
Bueno.
Eso.
¿Por qué? Porque el paracaídas de bolsita de nylon era una cagada. 
¿Por qué no te avisé? Es que me parece que estabas limpiando el living.

Filed under  //   cosas de la vieja  

Comments [8]

Nada de esto pasa a medias

Porque así son las cosas a media noche con la ventana abierta a medias y la persiana cerrada a medias.
Sobre la mesa está la copa de vino que esconde las huellas de tus labios, la copa en la que como capricho me propongo terminar la botella que quedó a medias con la idea de acercarme a tu boca como anoche y beber tus besos tomándola como a tu mano y cerrando los ojos en cada sorbo.
Que vos la hayas elegido arrastra parte de vos y tus pensamientos que son los que apagan la luz de la habitación y desarman la cama en cada abrazo y cada trago es suave como mis manos por tu espalda que se apoya en mi pecho con la última sonrisa de la noche y la primera del día.
Porque acostarme cuando no estás es acostarme a medias y no escuchar tu voz es terminar el día a medias.

Porque cuando nuestras miradas se cruzan nada de esto pasa a medias. 

Follow my blog with bloglovin

Filed under  //   cositalinda   yo siento que  

Comments [0]

This is how it works

Escuchando Regina Spektor encontré esto en la canción On The Radio del disco Begin To Hope

"This is how it works
You're young until you're not
You love until you don't
You try until you can't
You laugh until you cry
You cry until you laugh
And everyone must breathe
Until their dying breath

No, this is how it works
You peer inside yourself
You take the things you like
And try to love the things you took
And then you take that love you made
And stick it into some
Someone else's heart
Pumping someone else's blood
And walking arm in arm
You hope it don't get harmed
But even if it does
You'll just do it all again"

 

 

Filed under  //   canciones  

Comments [0]

El saludo entre CositaLinda y SerAmado

La temperatura, la humedad, el roce y la presión definen el diálogo de dos que se comunican con sus bocas y sus lenguas pero sin hablar, sin articular sonido, usando un idioma creado por nosotros en cada encuentro, transformando cada signo, cada señal en una única mirada que se funde con el roce de nuestras narices inquietas que se buscan, igual que nosotros. Mis manos reconocen el camino y enmarcan tu cara igual que las tuyas, que se aferran a mi cintura y, sin proponérselo termina casi a la misma altura empujando nuestros brazos hacia adelante y cerrandolos para juntarnos en el abrazo que antecede a nuestro "hola", que se desliza suave entre nuestra sonrisa y que brilla por tus ojos que me miran en cada beso como en el primero.

Filed under  //   cositalinda   saludo   seramado  

Comments [0]

Todo tiene un tiempo bajo el sol

"Aquí y ahora" - Me dijo y me dejó sin palabras. Pensando que el tiempo puede ser desperdiciado con la misma facilidad con la que se puede invertir.
Si algo aprendí este último tiempo, es que esperar sentado no sirve. Todo tiene un tiempo bajo el sol, es cierto. Lo que me resultaba difícil era saber cuánto tiempo. Cuánto tiempo esperar o invertir (preferentemente). No, no resolví el tema del cuánto, sino del cómo.
El asunto está en que Cronos define el cuánto, entonces cuando te decidís a esperar Cronos le da start al cronómetro, pero nunca te dice cuándo reinicia el cronómetro.
Y en cada puesta en cero dos cosas ocurren; aparecen las nuevas posibilidades y, a la vez termina la espera. En esto último está la cuestión ¿Cómo darse cuenta?
Bien, desde mi punto de vista y experiencia personal, ambas cortas pero con la suerte que existen los anteojos, si esperás sentado nunca te vas a dar cuenta que "ese" tiempo ya pasó y empezó uno nuevo con nuevas o distintas cosas para ofrecer. Cada puesta en cero del cronómetro va a pasar delante tuyo y no la vas a ver.
Esperar de manera activa lleva indefectiblemente, al punto de partida del nuevo conteo, marcando casi con un cartel luminoso el fin del anterior.

Filed under  //   yo pienso que  

Comments [3]

Outside the wall

Y me pasa por epujadizo. Por no haberme quedado dentro de mi "muro". Sí, me jodo.
Yo estaba relativamente bien, había decidido no tener más vida social hasta que un "¿venís?" me hizo asomar la  cabeza. Y acá estoy, here I go again. Otra vez con el ansia de quien quiere amar, de vuelta en el bolsillo.

Pero esta vez hay algo distinto. Esta vez no pienso guardarme nada. No sé cuándo vamos a volver a hablar, pero de alguna manera no voy a quedarme callado.

Todo esto viene a que; sí, estoy pensando en vos, pienso mucho en vos. Y, por momentos, siento que te extraño, aunque no estuvimos cerca ni una vez.

Decirte que te quiero sería mentirte de una manera vil, pero extrañamente, un sentimiento de características similares se me acerca cuando pienso en esa única vez que hablamos.

Por último; no le tengo miedo al tiempo.

Filed under  //   yo pienso que   yo siento que  

Comments [0]

Sonó el teléfono y no eras vos

Todo siempre empieza con escucharte. Porque tu voz es la que, nota a nota, va entrelazando sensaciones.

Me di cuenta, tarde, que verte o saber que estás ahí no me moviliza tanto como tu voz. Será que tengo cierta afinidad con los sonidos y las texturas, que la suavidad de tus superficies causarían un tibio escalofrío al rozarlas con la punta de mis dedos.

La calidez de la madera y el frío del metal contrastan armónicamente en tus tonos firmes, y no por eso menos dulces.

Sos transformadora de lágrimas y tragos amargos en dicha momentánea. Sos quien detiene el tiempo y crea un mundo otro.

 

Sonó el teléfono y no eras vos.

Filed under  //   terpsicores   yo siento que  

Comments [2]

Un día volver

Hoy fue un día volver a...

...pensarte todo el día.
...querer escucharte.
...verte sonreír.
...sentir eso al escuchar tu risa.
...darme cuenta que siguen ahí plantadas mis fantasías, esperando no sé qué de este cobarde.

¡Maldigo el día en que hablé de vos! Porque ya con vos no sueño.
Y volver a soñarte quiero. 

Comments [0]